¿PARA QUÉ UN CONSULTOR EN COMUNICACIÓN?

Los especialistas en comunicación corporativa, por su formación, empatía, flexibilidad y amplitud de criterio, son profesionales cada vez más requeridos por las empresas, tanto para desempeñar cargos en áreas de comunicación externa -tales como Asuntos Públicos, RSC, Publicidad o Marketing- como internas -Comunicaciones Internas, por ejemplo- y en funciones generalistas ligadas a RR.HH, así como para tareas Comerciales y de Ventas. Además de desempeñarse como consultores independientes, auditores y como profesionales en coaching, capacitación, motivación y liderazgo. Pero ¿qué hace exactamente un consultor en comunicación corporativa y qué lo vuelve tan necesario?

El Campo de Acción:

Si le consultásemos al dueño de una PyME, a un comerciante, a un emprendedor o a cualquier otra persona no muy interiorizada en las artes discursivas acerca de la utilidad de contratar a un especialista en comunicación organizacional, la primer respuesta simple, rápida y natural, en dudoso modo interrogativo, podría ser ¿Para ocuparse de los problemas de comunicación de mi empresa?¿Para que mis empleados atiendan mejor a los clientes y haya un clima de trabajo más amigable? -sería otra posible contestación, también en forma de interrogante- ¿Para mejorar mi página web y obtener más «me gusta» en los post de mi Facebook? -es otra posibilidad- ¿Para evitar conflictos entre el personal y disminuir los reclamos de propios y ajenos?, arriesgaría otro consultado. Para…¿mejorar mi posicionamiento?…podría aventurar un tercero, utilizando una terminología más técnica y propia del mundo del márketing. ¿Y para vender más y mejor? Veamos.

«Pareciera que si anteponemos el término Marketing, todo lo abarcamos, lo abordamos, lo pretendemos explicar y solucionar»

Los Fundamentos

Pero primero, les voy a proponer un desafío mayor (propio de un Consultor que soy) y propio de todo profesional gustoso de ahondar en la naturaleza y la dinámica de las cosas. Al fin y al cabo la curiosidad y cierta osadía es la que ha movido a gente común y ordinaria a realizar cosas extraordinarias. Los grandes inventos y descubrimientos se hicieron desafiando al status quo imperante ¿o no? Por eso mismo, quiero explicar con fundamentos claros y sólidos cuál es la diferencia -y las ventajas– de contar con el expertise de un Consultor en Comunicación por sobre otros especialistas del campo de la comunicación y, por favor entiéndase, sin ánimo de desmedro hacia ninguno de mis colegas (muchos de ellos amigos) de profesiones tan loables y necesarias para quienes tienen una empresa, un producto o servicio y desean darlos a conocer. Pero vayamos de manera organizada.

Cuando no todo es Marketing

Hoy hablamos de Marketing digital, Marketing de emociones, Marketing de contenidos (lo «último», lo top), Marketing de Inspiración… y pareciera que si agregamos por delante el término Marketing, todo lo abarcamos, lo abordamos, lo pretendemos explicar y solucionar. El mercadeo o mercadotecnia (por si algún colega ibérico me honra con su lectura) es maravilloso, pero nació con una finalidad concreta, tiene un campo de acción definido y un alcance limitado. Solo que es tan práctico, tan «matemático», tan en apariencia cuantificable y predecible que goza de una bien ganada reputación. Pero, como reza el refrán, «quién mucho abarca…». El marketing, por ejemplo, no es Publicidad. Si no David Ogilvy no hubiera sido el genio que llegó a ser. Y el «marketinero» no podría escribir una publinota con la belleza y asertividad que lo hace un redactor publicitario. Tampoco un Creativo podría conocer las preferencias y hábitos de consumo de quienes serán destinatarios de su anuncio si no le preguntase por los mismos al especialista en marketing.

«Los consultores en Comunicación trabajamos en el terreno de las representaciones y los significados, qué es dónde se construye la imagen»

Imagen, Identidad y Reputación: Una cuestión de razones y emociones

Y volviendo al interrogante inicial, para qué un Consultor en Comunicación. Bien, empecé con dos contra-ejemplos porque tanto el marketing como la publicidad son disciplinas perfectamente reconocidas y específicas que la gente común sabe diferenciar y (ahora sí!) de las que nos valemos los especialistas en comunicación para realizar nuestro trabajo, que es el de asesorar, aconsejar, sugerir, orientar, ayudar a sacar el máximo rendimiento de la imagen de nuestros clientes. Pero…¡un momento! ¿Qué disciplina es la que aún no mencionamos y que trabaja en el campo de la imagen? Pues las no menos famosas RR.PP. (Relaciones Públicas, PR por sus siglas «in english») Pues sí mis estimados, los Consultores en Comunicación -organizacional, institucional, corporativa, etc.- somos antes que nada relacionistas públicos o Lic. en Comunicación Social que operamos sobre la imagen de las personas públicas (políticos, artistas, deportistas, etc) y organizaciones de todo tamaño y naturaleza para que sus públicos internos (colaboradores, mandos medios, directores, accionistas) y externos (clientes, prospectos, periodistas, gobierno, la sociedad en general) las miren con agrado y se hagan de ellas una imagen positiva o favorable. Trabajamos en el terreno de las representaciones y los significados, donde se construye esta imagen. Construcción que es psíquica, racional y afectiva, colectiva e individual a la vez, atravesada por las significaciones sociales pero también por las emociones, los sentimientos y la historia particular de cada sujeto.

«Los productos y servicios de las empresas se compran porque ellas son primero conocidas, luego aceptadas, posteriormente admiradas y finalmente adquieren prestigio. Y porque hay un vínculo emocional con sus públicos.»

¿Solo se trata vender?

¿Y cuál es la finalidad última? pues Eureka! pareciera que vender es la respuesta.Vender más y mejor sus productos y servicios. Pero hay una razón más fuerte aún: la supervivencia. Las empresas contratan consultores en comunicación que gestionan su imagen para permanecer, perdurar a través del tiempo, tener una historia detrás que merezca ser contada y una excelente reputación. Eso hace que las reconozcan, que adquieran prestigio y hasta que las lleguen a querer. Sí, eso mismo, has leído bien: a querer! Y que cuando hagan algo (una acción de marketing, un comercial, una promoción, o emitan un comunicado a los medios) les crean, las sigan, las aprueben y le den el «like social». Los productos y servicios de las empresas se compran no solo porque son buenos, sino porque aquellas son conocidas, luego aceptadas, posteriormente admiradas y prestigiosas hasta finalmente llegar al corazón de sus públicos. El prestigio es ese maravilloso halo de Midas que todo lo que toca, lo que envuelve, lo convierte en algo exitoso. Por eso las grandes brands (Coca, Google, Apple, Disney, etc) son lo que son: porque primero y detrás hay una definida y fortísima identidad corporativa que proyecta una imagen altamente positiva. Y porque, además, existe un vínculo emocional entre esas organizaciones y sus públicos.

Para lograr todo esto hay que trabajar excelentemente bien -es decir, profesionalmente- y durante mucho, mucho tiempo, en hacer productos y servicios de las más alta calidad; en tener un capital humano cualificado (formado, identificado, entrenado, motivado, flexible, dispuesto); en contar con una cultura organizacional que genere identidad y sentido de pertenencia; en agregar valor en todos los procesos. Hay que poseer el know-how y el expertise necesarios. Y además un comportamiento ético, una conducta socialmente responsable y muchas otras variables humanas, técnicas, económicas y financieras que hacen a una gran empresa.

Perfecto, ahora que vamos cerrando y unificando conceptos, se comprende entonces que para tener una buena imagen ante los demás hay que ser bueno de verdad. Pero no basta con serlo: hay que parecerlo, demostrarlo y contárselo a los demás. Y en esto las RR.PP son insustituibles ¿por qué son tan valiosas? porque tienen una visión amplia e integral de la organización. Conocen quién es (su identidad corporativa, su cultura, visión y valores) qué hace (su misión, su propósito y razón de ser) y saben cuál es la mejor manera de comunicárselo a sus stakeholders, a la opinión pública, al muundooo…!). Por el contrario, si todos estos elementos no están sólidos, no se encuentran bien definidos y alineados o sufren una crisis que los pueda poner en riesgo, afectando su imagen y perjudicando su reputación, los Consultores en Comunicación también contamos con suficientes fundamentos teóricos, prácticos y metodológicos como para repararla, fortalecerla y posicionarla de nuevo en donde tiene que estar: en un buen lugar en la consideración de sus grupos de interés.

«Las empresas tienen que trabajar excelentemente bien y durante mucho tiempo en tener productos y servicios de calidad, un capital humano cualificado, una cultura organizacional que genere sentido de pertenencia y agregar valor en todos sus procesos»

Así que la próxima vez, cuando pienses por qué tus clientes no te compran (o por qué no les estás vendiendo como se debiera), acuérdate de esta nota y antes de llamar a un diseñador gráfico, un publicista o un experto en marketing digital, contrata primero los servicios de un Consultor en Comunicación, para qué te haga un acertado diagnóstico de la salud de tu empresa y te ayude a encontrar una solución adecuada, razonable y al alcance de tus posibilidades. Ni más ni menos que eso.

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