¿PARA QUÉ UN CONSULTOR EN COMUNICACIÓN?

Los especialistas en comunicación corporativa, por su formación, empatía, flexibilidad y amplitud de criterio, son profesionales cada vez más requeridos por las empresas, tanto para desempeñar cargos en áreas de comunicación externa -tales como Asuntos Públicos, RSC, Publicidad o Marketing- como internas -Comunicaciones Internas, por ejemplo- y en funciones generalistas ligadas a RR.HH, así como para tareas Comerciales y de Ventas. Además de desempeñarse como consultores independientes, auditores y como profesionales en coaching, capacitación, motivación y liderazgo. Pero ¿qué hace exactamente un consultor en comunicación corporativa y qué lo vuelve tan necesario?

El Campo de Acción:

Si le consultásemos al dueño de una PyME, a un comerciante, a un emprendedor o a cualquier otra persona no muy interiorizada en las artes discursivas acerca de la utilidad de contratar a un especialista en comunicación organizacional, la primer respuesta simple, rápida y natural, en dudoso modo interrogativo, podría ser ¿Para ocuparse de los problemas de comunicación de mi empresa?¿Para que mis empleados atiendan mejor a los clientes y haya un clima de trabajo más amigable? -sería otra posible contestación, también en forma de interrogante- ¿Para mejorar mi página web y obtener más “me gusta” en los post de mi Facebook? -es otra posibilidad- ¿Para evitar conflictos entre el personal y disminuir los reclamos de propios y ajenos?, arriesgaría otro consultado. Para…¿mejorar mi posicionamiento?…podría aventurar un tercero, utilizando una terminología más técnica y propia del mundo del márketing. ¿Y para vender más y mejor? Veamos.

“Pareciera que si anteponemos el término Marketing, todo lo abarcamos, lo abordamos, lo pretendemos explicar y solucionar”

Los Fundamentos

Pero primero, les voy a proponer un desafío mayor (propio de un Consultor que soy) y propio de todo profesional gustoso de ahondar en la naturaleza y la dinámica de las cosas. Al fin y al cabo la curiosidad y cierta osadía es la que ha movido a gente común y ordinaria a realizar cosas extraordinarias. Los grandes inventos y descubrimientos se hicieron desafiando al status quo imperante ¿o no? Por eso mismo, quiero explicar con fundamentos claros y sólidos cuál es la diferencia -y las ventajas– de contar con el expertise de un Consultor en Comunicación por sobre otros especialistas del campo de la comunicación y, por favor entiéndase, sin ánimo de desmedro hacia ninguno de mis colegas (muchos de ellos amigos) de profesiones tan loables y necesarias para quienes tienen una empresa, un producto o servicio y desean darlos a conocer. Pero vayamos de manera organizada.

Cuando no todo es Marketing

Hoy hablamos de Marketing digital, Marketing de emociones, Marketing de contenidos (lo “último”, lo top), Marketing de Inspiración… y pareciera que si agregamos por delante el término Marketing, todo lo abarcamos, lo abordamos, lo pretendemos explicar y solucionar. El mercadeo o mercadotecnia (por si algún colega ibérico me honra con su lectura) es maravilloso, pero nació con una finalidad concreta, tiene un campo de acción definido y un alcance limitado. Solo que es tan práctico, tan “matemático”, tan en apariencia cuantificable y predecible que goza de una bien ganada reputación. Pero, como reza el refrán, “quién mucho abarca…”. El marketing, por ejemplo, no es Publicidad. Si no David Ogilvy no hubiera sido el genio que llegó a ser. Y el “marketinero” no podría escribir una publinota con la belleza y asertividad que lo hace un redactor publicitario. Tampoco un Creativo podría conocer las preferencias y hábitos de consumo de quienes serán destinatarios de su anuncio si no le preguntase por los mismos al especialista en marketing.

“Los consultores en Comunicación trabajamos en el terreno de las representaciones y los significados, qué es dónde se construye la imagen”

Imagen, Identidad y Reputación: Una cuestión de razones y emociones

Y volviendo al interrogante inicial, para qué un Consultor en Comunicación. Bien, empecé con dos contra-ejemplos porque tanto el marketing como la publicidad son disciplinas perfectamente reconocidas y específicas que la gente común sabe diferenciar y (ahora sí!) de las que nos valemos los especialistas en comunicación para realizar nuestro trabajo, que es el de asesorar, aconsejar, sugerir, orientar, ayudar a sacar el máximo rendimiento de la imagen de nuestros clientes. Pero…¡un momento! ¿Qué disciplina es la que aún no mencionamos y que trabaja en el campo de la imagen? Pues las no menos famosas RR.PP. (Relaciones Públicas, PR por sus siglas “in english”) Pues sí mis estimados, los Consultores en Comunicación -organizacional, institucional, corporativa, etc.- somos antes que nada relacionistas públicos o Lic. en Comunicación Social que operamos sobre la imagen de las personas públicas (políticos, artistas, deportistas, etc) y organizaciones de todo tamaño y naturaleza para que sus públicos internos (colaboradores, mandos medios, directores, accionistas) y externos (clientes, prospectos, periodistas, gobierno, la sociedad en general) las miren con agrado y se hagan de ellas una imagen positiva o favorable. Trabajamos en el terreno de las representaciones y los significados, donde se construye esta imagen. Construcción que es psíquica, racional y afectiva, colectiva e individual a la vez, atravesada por las significaciones sociales pero también por las emociones, los sentimientos y la historia particular de cada sujeto.

“Los productos y servicios de las empresas se compran porque ellas son primero conocidas, luego aceptadas, posteriormente admiradas y finalmente adquieren prestigio. Y porque hay un vínculo emocional con sus públicos.”

¿Solo se trata vender?

¿Y cuál es la finalidad última? pues Eureka! pareciera que vender es la respuesta.Vender más y mejor sus productos y servicios. Pero hay una razón más fuerte aún: la supervivencia. Las empresas contratan consultores en comunicación que gestionan su imagen para permanecer, perdurar a través del tiempo, tener una historia detrás que merezca ser contada y una excelente reputación. Eso hace que las reconozcan, que adquieran prestigio y hasta que las lleguen a querer. Sí, eso mismo, has leído bien: a querer! Y que cuando hagan algo (una acción de marketing, un comercial, una promoción, o emitan un comunicado a los medios) les crean, las sigan, las aprueben y le den el “like social”. Los productos y servicios de las empresas se compran no solo porque son buenos, sino porque aquellas son conocidas, luego aceptadas, posteriormente admiradas y prestigiosas hasta finalmente llegar al corazón de sus públicos. El prestigio es ese maravilloso halo de Midas que todo lo que toca, lo que envuelve, lo convierte en algo exitoso. Por eso las grandes brands (Coca, Google, Apple, Disney, etc) son lo que son: porque primero y detrás hay una definida y fortísima identidad corporativa que proyecta una imagen altamente positiva. Y porque, además, existe un vínculo emocional entre esas organizaciones y sus públicos.

Para lograr todo esto hay que trabajar excelentemente bien -es decir, profesionalmente- y durante mucho, mucho tiempo, en hacer productos y servicios de las más alta calidad; en tener un capital humano cualificado (formado, identificado, entrenado, motivado, flexible, dispuesto); en contar con una cultura organizacional que genere identidad y sentido de pertenencia; en agregar valor en todos los procesos. Hay que poseer el know-how y el expertise necesarios. Y además un comportamiento ético, una conducta socialmente responsable y muchas otras variables humanas, técnicas, económicas y financieras que hacen a una gran empresa.

Perfecto, ahora que vamos cerrando y unificando conceptos, se comprende entonces que para tener una buena imagen ante los demás hay que ser bueno de verdad. Pero no basta con serlo: hay que parecerlo, demostrarlo y contárselo a los demás. Y en esto las RR.PP son insustituibles ¿por qué son tan valiosas? porque tienen una visión amplia e integral de la organización. Conocen quién es (su identidad corporativa, su cultura, visión y valores) qué hace (su misión, su propósito y razón de ser) y saben cuál es la mejor manera de comunicárselo a sus stakeholders, a la opinión pública, al muundooo…!). Por el contrario, si todos estos elementos no están sólidos, no se encuentran bien definidos y alineados o sufren una crisis que los pueda poner en riesgo, afectando su imagen y perjudicando su reputación, los Consultores en Comunicación también contamos con suficientes fundamentos teóricos, prácticos y metodológicos como para repararla, fortalecerla y posicionarla de nuevo en donde tiene que estar: en un buen lugar en la consideración de sus grupos de interés.

“Las empresas tienen que trabajar excelentemente bien y durante mucho tiempo en tener productos y servicios de calidad, un capital humano cualificado, una cultura organizacional que genere sentido de pertenencia y agregar valor en todos sus procesos”

Así que la próxima vez, cuando pienses por qué tus clientes no te compran (o por qué no les estás vendiendo como se debiera), acuérdate de esta nota y antes de llamar a un diseñador gráfico, un publicista o un experto en marketing digital, contrata primero los servicios de un Consultor en Comunicación, para qué te haga un acertado diagnóstico de la salud de tu empresa y te ayude a encontrar una solución adecuada, razonable y al alcance de tus posibilidades. Ni más ni menos que eso.

EL VALOR DE ELEGIR CÓMO QUIERES VIVIR

Estás pasando apenas los cuarenta. Tienes una carrera laboral de más de 20 años, algunos de ellos muy buenos, habiendo ocupando puestos de importancia en importantes empresas. Cuentas con una buena pre-paga y otros beneficios como jornada reducida una vez a la semana, licencia por acontecimientos importantes en tu vida, días por estudio y hasta la posibilidad de trabajo “in home”. Te pagan en tiempo y forma y todo “en blanco”. Gozas de tus vacaciones, período de descanso que se fue alargando con el paso del tiempo y por el cual esperas y planeas a lo largo del año para poder disfrutarlo plenamente junto a tu familia. Esos tan ansiados 20, 25 o más días que, incluso, puedes fraccionarlos y reservarte una parte de ellos para el período invernal. Estás afiliado a un sindicato al cual nunca recurriste excepto que sabés que “pelea” o defiende tus intereses salariales. Tuviste cursos de capacitación y posibilidades de desarrollo. Cuentas con un departamento de RR.HH. con el que se puede dialogar, consultar y hasta reclamarle mayores beneficios. La relación con tu jefe, tu gerente y con tus compañeros no es mala y hasta llegaste a hacer algunos amigos en tu trabajo.

“Llegó un día en que no te levantaste con los mismas ganas, en el que las críticas superaron a las ventajas y a la comodidad de un sueldo a fin de mes”

Pero llegó un día en el que no te levantaste con las mismas ganas. En el que las críticas que tenías de tu buen trabajo (¿quién no las tiene?) aumentaron y superaron a las ventajas. A la comodidad de un sueldo a fin de mes, la estabilidad, la trayectoria y hasta la “chapa” de pertenecer y formar parte de esa gran familia. Una idea comenzó a rondar tu cabeza y poco a poco se fue apoderando de tus pensamientos. Te empezaron a molestar cosas que antes ni considerabas como la rutina, el clima laboral homogéneo, ver siempre a la misma gente, marcar los horarios de ingreso y egreso, el control, la supervisión, el rendir cuentas a alguien, trabajar para otros y hasta el viaje, que se te hace más largo y pesado cada día.

“El problema es que hay muchas voces en ti: tus compañeros, tus familiares, amigos y las tuyas propias que te hacen reflexionar sobre las desventajas de tomar tan arriesgada decisión. Es el miedo a no poder”

Estás disconforme y crees que es tiempo de empezar a pensar en tomar otros rumbos, en cambiar y buscar nuevos aires. Nuevas motivaciones y desafíos. Parecería que es hora de asumir tu propio destino laboral y lanzarte a la tan incierta como atractiva independencia. El problema es que hay muchas voces en ti. Por un lado están tus compañeros, tus familiares y amigos, que te hacen reflexionar sobre las desventajas de tomar tan “arriesgada” decisión. Por otro las tuyas: Tu edad, el miedo a no poder, la seguridad, el bienestar y la tranquilidad de tu familia. Al fin de cuentas, la certidumbre. es un factor que pesa y mucho. Es que el mundo no se hizo para los osados ni para los valientes. O en todo caso, el mundo que la mayoría conoce.

Pero tengo una buena noticia para ti. Hay otro mundo, un mundo por descubrir, un mundo cuya única certeza es que todo cambia, siempre, y que a la vez que no te garantiza nada, te ofrece oportunidades que están al alcance de tu mano y que solo de ti depende que las tomes o no. En esa realidad todo está por hacerse y es lo que es. Ayer ya pasó y mañana es una promesa pero tienes lo único que existe y todo lo que necesitas: el hoy. a ti mismo y tu decisión. Además, claro, que todas esas experiencias que capitalizaste y que podrás volcar a este presente. Y están tus ganas, y tu fuerza y tu voluntad, todos recursos que juegan a tu favor. Se te abre la posibilidad de un futuro promisorio (por eso es una promesa) pero es una posibilidad y lo mejor es que de ti depende que llegue a ser realidad.¿Qué estás necesitando para tomar la decisión? ¿Qué estás esperando?

“De lo único que eres esclavo es de tus propias limitaciones y de las opciones que no has elegido.”

¿Te gustaría poder elegir los días y horarios de trabajo, los tiempos de descanso y hasta el lugar físico donde trabajar? ¿Te gustaría pasar más tiempo con tu familia y poder compartir más cosas con ella?¿Y qué me dices de irte más días de vacaciones y elegir la época del año para hacerlo? ¿Y si le sumas la posibilidad de ganar más dinero, mucho más, o al menos de elegir cuánto ganar? Ojo, no te estoy ofreciendo el paraíso pero te estoy diciendo que hay una posibilidad real y concreta de elegir cómo vivir y que a partir de ahora seas Director, CEO, accionista, gerente y empleado de tu propio negocio. De que seas empresario. ¿Cuánto vale eso para ti?¿Cuánto estarías dispuesto a resignar y cuánto a ganar? ¿Cuál es el valor de tu libertad y cuál el precio de tu felicidad?

Las respuestas (de nuevo!) de ti dependen, solo de ti y de nadie más. Eres el propio administrador de tu vida. Puedes disfrutar de esta nueva posición si lo deseas con todas tus ganas, con todo tu esfuerzo y tu corazón. Lo que sí puedo asegurarte es que si te animas a dar ese paso, habrás ganado algo que no tiene precio: la libertad de elegir cómo quieres vivir a partir de hoy. Recuerda que de lo único que eres esclavo es de tus propias limitaciones y de las opciones que no has elegido.

Piénsalo pero no demasiado. El tiempo corre… Si no estás decidido aún, no te pre-ocupes. Nosotros, quienes hacemos COACHING GROUP ARGENTINA, ya estuvimos ahí, sabemos qué se siente y cómo podemos ayudarte a dar ese paso.

Adelante!

Cómo mejorar tu SSI en Linkedin para aumentar tus chances de empleo

¿Has oído hablar del Índice de Venta Social de Linkedin (SSI, por sus siglas en inglés)? Seguramente que sí. Si aún no sabes de qué se trata, te cuento que el Social Selling Index es un indicador del posicionamiento que ocupas dentro de tu red contactos y en relación con los otros profesionales de tu mismo sector o actividad respecto al nivel de reconocimiento o repercusión que tu perfil genera. Es un dato numérico, un índice dinámico, que se actualiza diariamente y que muestra a las claras cómo eres considerado, o sea, cómo estás ubicado en la mente de los demás a la hora de pensar en profesionales con perfiles similares al tuyo.

Este indicador se expresa dentro de una escala de 0 a 100 donde 100 es el máximo o mejor nivel de posicionamiento, es decir que eres un N°1 total y absoluto, al menos en la manera en que te vendes. Por ejemplo, si eres un profesional de la Comunicación y tienes un SSI de 75 significa que estás en una muy buena posición y dentro de un top of mind (ranking de recordación por mención espontánea) te encontrarías entre los primeros lugares, serías un referente, a la hora de pensar en quién mejor encarna las virtudes de un especialista en comunicación empresarial.

“La mayoría de los usuarios de Linkedin tienen índices de venta social de regulares para abajo, entre los 30 y los 50 puntos”

Lo cierto es que no muchos llegan a esos altos valores de consideraciónla mayoría de los usuarios de esta red tienen índices de venta social de regulares para abajo, es decir, valores que oscilan entre los 30 y los 50 puntos aproximadamente. Bastante lejos de una calificación atractiva para que se destaquen al momento de pensar en profesionales de excelencia dentro de su especialidad. Lo que no significa en absoluto que no lo sean, solo que no tienen buena visibilidad.

Ahora bien, entenderás que los reclutadores están todo el tiempo mirando perfiles y que aquellos potenciales candidatos con un alto SSI, Linkedin los muestra entre los primeros lugares de búsqueda por lo que sus posibilidades de ser tenidos en cuenta para una posición aumentan considerablemente.

“A aquellos perfiles con un alto SSI, Linkedin los muestra entre los primeros lugares de búsqueda”

Es importante saber que este índice es privado (tiene la opción de poder ser compartido) pero si eliges no mostrarlo nadie lo podrá ver aunque, en la práctica, la mayor red profesional del mundo hace que los perfiles bien posicionados se muestren antes y que su actividad en la red se visualice más ¿Misterios de los algoritmos Linkedianos? No tanto.

Si bien no podemos tener control absoluto sobre este dato, sí podemos hacer muchas cosas para mantenerlo con buenas calificaciones. En primer lugar, tienes que saber que el SSI se compone de cuatro variables porcentuales que son: 1) La manera que estableces tu marca personal (sería, cómo gestionas tu Branding); 2) Si encuentras a las personas adecuadas (en buen castellano: con quiénes te relacionas, cuál es el perfil de tus contactos); 3) Cómo interactúas con la información (¿generas contenidos? ¿compartes? ¿logras “engagement”?); 4) La creación de relaciones (¿cómo te vinculas con los demás? ¿son aceptadas tus invitaciones a conectar? ¿te comunicas con tu red?)

De acuerdo al modo en que gestionas cada una de estas variables, Linkedin te irá mostrando los valores de las mismas para que puedas ver cómo estás en cada una: Por ejemplo: ¿Haces publicidad orgánica sobre tus servicios? ¿Posteas contenidos de valor? ¿Participas en los grupos? ¿Cuando te gusta una información, la compartes o la recomiendas? Según tus respuestas sean afirmativas o negativas a éstas y otras muchas cuestiones, esos indicadores irán variando y del promedio de esos cuatro datos saldrá la gran nota final, el SSI, quedeberías tener aprobado (más de 70) si quieres gozar los beneficios de contar con una buena imagen, sobre todo si estás “en búsqueda laboral activa”.

“El SSI mida la calidad y cantidad de tu nivel de actividad en la red. Lo peor que puedes hacer es mantenerte quieto y callado”

En síntesis, el SSI mide la calidad y la cantidad de tu nivel de actividad en proporciones que solo los cerebros de Linkedin conocen pero que en base a la práctica, probada en mi caso particular, he ido entendiendo y sacándole provecho. Hay una máxima que tienes que tener siempre presente: El silencio no siempre es salud y menos en las redes, así que lo peor que puedes hacer es mantenerte quieto y callado. Así solo lograrás pasar desapercibido por más títulos, expertise y cualificación profesional que tengas. Como suelo repetir, no basta con serlo: hay que parecerlo, contárselo a los demás y luego probarlo!Sobre todo en el mundo 2.0 donde LA COMUNICACIÓN no es lo más importante, ES TODO.

¿Dónde puedes ver tu SSI y realizar su seguimiento? Aquí te dejo el link.https://business.linkedin.com/sales-solutions/social-selling/the-social-selling-index-ssi y es gratis! Si clickeas en el botón “Get your score free” verás tu calificación, cómo está compuesta, su evolución en las últimas semanas y qué franja o percentil ocupas dentro del ranking de todos tus contactos y entre los profesionales de tu sector, considerando el total de la red. También te muestra el SSI promedio de estas mismas categorías para que puedas realizar una comparación objetiva.

En mi caso este es mi SSI (80) y a la derecha del mismo, puedo ver cómo está el nivel de cada una de las variables que lo componen.

“En el mundo 2.0 la comunicación no es lo más importante, es todo”

Ahora sí -y para finalizar- te dejo algunos consejos que si pones en práctica verás rápidamente cómo va subiendo este índice incrementando así tus posibilidades de ser contactado:

– Completa tu perfil al 100% (que no falte nada y jamás sin foto) Lo ideal sería llegar al Perfil Estelar.

– Pon un título significativo y acorde a lo que éres (fijate cómo se denominan otros profesionales como tú)

– Redacta un extracto simple, breve pero lo más descriptivo posible

– Si tienes publicaciones, menciónalas y pon los enlaces a las mismas así como a otros contenidos tuyos de valor profesional.

– Publica con frecuencia y regularmente. Cuando lo hagas, avísale a tus contactos y grupos que lo has hecho. Linkedin te permite esta funcionalidad.

-Te gusta redactar artículos? Pues hazlo! siempre que sean útiles, amenos, interesantes y relacionados con tu campo del saber (o sea, CONTENIDOS DE VALOR) No escribas sobre lo que no conoces.

– ¿No eres el Cervantes con la pluma? No te preocupes, yo tampoco soy Borges ni mucho menos pero me esfuerzo en escribir artículos propios y trato de cuidar mínimamente su forma y sintaxis.

– Si la inspiración no viene, no desesperes. Hay millones de buenos post de otros que podrás compartir, no dejando nunca de mencionar y etiquetar a su autor. El reconocimiento ajeno trae reconocimiento propio.

– Participa! Recomienda, haz comentarios, comparte, agradece, saluda, etiqueta (Para eso estás en una red)

– No mandes invitaciones a lo loco como si se fuera acabar el mundo hoy mismo: La falta de aceptación o los rechazos a conectar son penalizados por Linkedin.

– Selecciona a quién invitas. Por ejemplo, si eres abogado, es preferible que tengas 500 contactos del mundo de las leyes que un collage multidisciplinario con 4895 profesionales . Y si puedes envía con la invitación un pequeño saludo o motivo por el cual deseas conectar.

– Del mismo modo, si te llegan invitaciones de perfiles que nada tienen que ver con el tuyo no las aceptes! No estás obligado a hacerlo y ambos saldrán beneficiados.

– Uno más: pide recomendaciones! las buenas referencias de contactos calificados suman para tus chances de empleabilidad.

Espero que pronto puedas conseguir un trabajo, cambiar el que tienes o progresar en el actual. Linkedin es una fantástica herramienta para ello si la usas de manera inteligente y estratégica. Cuéntame cómo te fue con estos tips y si te gustó este artículo, te agradeceré que lo recomiendes o lo compartas, tal vez puedas ayudar a otros que estén en tu misma situación.

Para profundizar estos conceptos y saber cómo explotar mejor tu presencia y actividad en Linkedin, no dudes en visitar nuestra página www.coachingroup.com.ar y contactarme a través de cualquiera de estos canales:

pablollanos@coachingroup.com.ar

Whatsapp +54 11 55 26 88 86

Mensaje de Linkedin: https://www.linkedin.com/in/pablollanosrrpp/

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En el juego, como en la empresa y la vida: Un equipo, un plan y equilibrio.

El centro sigue siendo la clave, pero encontrar el punto de equilibrio y pararse justo sobre él es la postura más difícil, aunque sin dudas la más efectiva. Por qué los grupos más exitosos son los mas razonables, moderados y con sentido común. Y cuál es el secreto para que logren resultados superadores.

Siempre digo que en materia de conducta humana y social, dos más dos no es igual a cuatro, pero como profesionales de la ciencia y la investigación que somos, trabajamos con tendencias y resultados contrastados y probados en la mayoría de los casos. Podemos encontrar excepciones, claro está, pero para poder expresar conclusiones y utilizar modelos que reproduzcan e intenten explicar la realidad, es decir, pasar del razonamiento inductivo a la generalización deductiva, necesariamente tenemos que basarnos en la estadística y en los grandes números. Así funciona hasta ahora el pensamiento hegemónico que mueve al mundo. El paradigma positivista que determina el método científico sigue siendo el metro patrón con el que medimos la realidad para dar por válido o refutar un conocimiento sobre ella. Y hasta tanto una nueva doctrina no explique más y mejor las observaciones que hacemos acerca de la vida social, seguirá siendo así, por mucho tiempo más.

“Para lograr un objetivo no basta con tener un gran equipo, además es necesario contar con un buen plan y el compromiso de sus miembros para llevarlo a cabo”

Hago esta introducción para intentar inferir por qué algunas empresas, equipos de fútbol o de cualquier otro deporte, y hasta sociedades enteras, consiguen mejores resultados y desempeños más elevados que otros. A propósito del fútbol y en tiempos en que este maravilloso juego domina la atención mundial, me permito hacer las siguientes observaciones y reflexiones que pueden extrapolarse a muchos otros órdenes.

La primera, es que para lograr un objetivo o alcanzar un resultado satisfactorio no basta con tener un gran equipo, además es necesario contar con un buen plan y el compromiso de sus miembros para llevarlo a cabo.

¿Ejemplos? Vista la temprana eliminación de la Selección argentina en el Mundial de Rusia, bastaría como argumento. En este caso particular, ninguna de las dos premisas se cumplió: ni contamos con un verdadero “Equipo” -sí con algunas grandes individualidades- ni parece que hubo un planteo táctico y estratégico coherente por parte del cuerpo técnico. O si lo hubo no se entendió. O si se entendió no fue el adecuado. Pero como sea, si existió un plan, es evidente, que falló.

También lo podemos comprobar en nuestra realidad política y económica actual. Pareciera que el gobierno argentino cuenta con “el mejor equipo de trabajo”, afirmación que no es mía sino que repiten muchos de sus principales representantes. Ideologías o simpatías partidarias y personales al margen -sobre las que nunca me manifiesto en un artículo- si la administración actual cuenta con un gran grupo de colaboradores ¿por qué la imagen positiva y la opinión publica mayoritaria, reflejada en las encuestas por consultoras de todo signo y tendencia, dan cuenta de lo contrario? Y aún así, si el gobierno nacional contara con un buen equipo de funcionarios, los resultados económicos tampoco parecen corroborarlo. ¿Falta un plan? ¿La receta económica aplicada será la correcta?

Paso ahora al campo de las empresas, el que verdaderamente me interesa y del que me ocupo en la mayoría de mis publicaciones ya que es de mi incumbencia.

“Cuando las organizaciones nos convocan porque sus desempeños no son satisfactorios notamos que las conflictivas tienen su origen en la misma causa: O no cuentan con un buen plantel, o no tienen un plan adecuado o ambas cosas”

A diario recibimos llamados de organizaciones que nos convocan porque su clima de trabajo no es positivo, porque los conflictos entre sus colaboradores le impiden alcanzar los resultados que necesitan, porque el desempeño de alguna o muchas de sus áreas ha bajado alarmantemente y un largo etcétera de cuestiones que tienen todas su raíz en la misma problemática: no cuentan con el mejor plantel de colaboradores o no tienen una plan de acción adecuado. O ambas cosas.

Pero comencé afirmando que pararse en el medio pareciera ser la mejor posición aunque la más difícil de alcanzar y sostener. ¿A qué me refiero con ello? A que ser moderado, utilizar el sentido común, no pendular entre los extremos, pareciera ser la clave para obtener el equilibrio necesario para mantenerse y persistir a través del tiempo y a pesar de las circunstancias. Millones de años de evolución y selección natural en nuestro planeta son prueba de que las especies que sobreviven es porque han logrado adaptarse a través de encontrar el equilibrio entre los cambios radicales del exterior y las necesidades internas de subsistencia.

“En las empresas exitosas, el factor azar es la única variable inmanejable pero al tener control sobre todas las demás, éste se reduce notablemente. Los inexplicables fracasos constituyen la excepción y no la norma”

El mismo modelo dinámico del Universo, dónde unos astros giran en torno a otros y las galaxias lo hacen entre sí, describiendo un ciclo, una circunferencia, una órbita lo mas circular y concéntrica posible, funciona de esta manera. El Yin y el Yan de la filosofía oriental se basa en esos mismos principios. Claro, nada es perfecto! por eso existen cataclismos cósmicos como la explosiva desaparición de una estrella o el nacimiento de un agujero negro que tienen consecuencias a distancias astronómicas; o desastres naturales imprevistos que alteran la vida de nuestro planeta provocando cambios catastróficos. Y hay grandes seleccionados de fútbol con un plan de trabajo de muchos años a los que no les ha ido como debiera, aunque si hurgamos en todas las variables y profundizamos en cada una de ellas, seguro encontraremos algunos indicios que puedan explicar estos, en apariencia, “inexplicables” fracasos. Pero en todo caso constituyen la excepción y no la norma.

Lo cierto es que el factor azar es la única variable inmanejable pero les aseguro que buscando controlar la mayoría de las demás, la primera se reduce notablemente. Eso es lo que sucede en las empresas exitosas y equilibradas, en los buenos equipos deportivos que llegan lejos en las competencias y en los gobiernos “moderados” a los que “les va bien”. Se trata de tomar decisiones lo más justas y equitativas posibles para reducir la incertidumbre y tener una mejor previsión y predicción sobre los escenarios posibles o las consecuencias esperables de sus acciones.

“Sobre la base de un buen grupo humano y profesional, que trabaja en equipo y analiza la realidad en profundidad, consensuando las acciones y decisiones, se elaboran diagnósticos correctos y planes de acción adecuados para solucionar los conflictos”

En el caso de nuestra consultora, el “secreto” de los resultados en nuestros procesos y abordajes de casos, o el éxito en nuestras formaciones y capacitaciones está en que primero conformamos un gran grupo humano y el mejor team de profesionales que pudimos encontrarnos. Y trabajamos verdaderamente en Equipo. Todas nuestras acciones y decisiones son fruto de un previo y profundo análisis, consensuado, que nos permite elaborar el diagnóstico más acertado para luego implementar el mejor plan, administrar el tratamiento correcto que posibilitará la solución del problema, la disminución del conflicto o alcanzar el objetivo previsto.

Sabemos por qué hacemos lo que hacemos, tenemos una teoría, un método y las técnicas para implementarlo y eso nos da la tranquilidad de que las conclusiones a las que arribamos son mayormente acertadas. Pero también, que cuando la evaluación de los resultados no es la esperada, podemos dar marcha atrás, ver en qué nos equivocamos y saber cómo podemos corregir el desvío. Eso es trabajar de manera Profesional, como trabajan los científicos de cualquier disciplina, los deportistas más exitosos, los mejores gabinetes de gobierno.

Me cabe como reflexión final que para que nos vaya mejor en el deporte, en nuestra sociedad, en nuestros hogares y en nuestras vidas mismas, tenemos que capacitarnos, formarnos, estudiar, practicar, ser serios cuando hay que serlo, trabajar duro y ante todo, tomar las decisiones que haya que tomar, siendo las mismas producto de un análisis minucioso y de un plan probado y efectivo. Y nunca pero nunca dejar de lado eso que llamamos “sentido común”.

No basta con serlo o creerselo. Además hay que parecerlo pero sobre todo demostrarlo.

PD: Si tu negocio o equipo de trabajo no está cumpliendo con sus metas o existe una conflictiva que le impide desarrollar su mejor performance, sabemos como ayudarte:

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