EL VALOR DE ELEGIR CÓMO QUIERES VIVIR

Estás pasando apenas los cuarenta. Tienes una carrera laboral de más de 20 años, algunos de ellos muy buenos, habiendo ocupando puestos de importancia en importantes empresas. Cuentas con una buena pre-paga y otros beneficios como jornada reducida una vez a la semana, licencia por acontecimientos importantes en tu vida, días por estudio y hasta la posibilidad de trabajo «in home». Te pagan en tiempo y forma y todo «en blanco». Gozas de tus vacaciones, período de descanso que se fue alargando con el paso del tiempo y por el cual esperas y planeas a lo largo del año para poder disfrutarlo plenamente junto a tu familia. Esos tan ansiados 20, 25 o más días que, incluso, puedes fraccionarlos y reservarte una parte de ellos para el período invernal. Estás afiliado a un sindicato al cual nunca recurriste excepto que sabés que «pelea» o defiende tus intereses salariales. Tuviste cursos de capacitación y posibilidades de desarrollo. Cuentas con un departamento de RR.HH. con el que se puede dialogar, consultar y hasta reclamarle mayores beneficios. La relación con tu jefe, tu gerente y con tus compañeros no es mala y hasta llegaste a hacer algunos amigos en tu trabajo.

«Llegó un día en que no te levantaste con los mismas ganas, en el que las críticas superaron a las ventajas y a la comodidad de un sueldo a fin de mes»

Pero llegó un día en el que no te levantaste con las mismas ganas. En el que las críticas que tenías de tu buen trabajo (¿quién no las tiene?) aumentaron y superaron a las ventajas. A la comodidad de un sueldo a fin de mes, la estabilidad, la trayectoria y hasta la «chapa» de pertenecer y formar parte de esa gran familia. Una idea comenzó a rondar tu cabeza y poco a poco se fue apoderando de tus pensamientos. Te empezaron a molestar cosas que antes ni considerabas como la rutina, el clima laboral homogéneo, ver siempre a la misma gente, marcar los horarios de ingreso y egreso, el control, la supervisión, el rendir cuentas a alguien, trabajar para otros y hasta el viaje, que se te hace más largo y pesado cada día.

«El problema es que hay muchas voces en ti: tus compañeros, tus familiares, amigos y las tuyas propias que te hacen reflexionar sobre las desventajas de tomar tan arriesgada decisión. Es el miedo a no poder»

Estás disconforme y crees que es tiempo de empezar a pensar en tomar otros rumbos, en cambiar y buscar nuevos aires. Nuevas motivaciones y desafíos. Parecería que es hora de asumir tu propio destino laboral y lanzarte a la tan incierta como atractiva independencia. El problema es que hay muchas voces en ti. Por un lado están tus compañeros, tus familiares y amigos, que te hacen reflexionar sobre las desventajas de tomar tan «arriesgada» decisión. Por otro las tuyas: Tu edad, el miedo a no poder, la seguridad, el bienestar y la tranquilidad de tu familia. Al fin de cuentas, la certidumbre. es un factor que pesa y mucho. Es que el mundo no se hizo para los osados ni para los valientes. O en todo caso, el mundo que la mayoría conoce.

Pero tengo una buena noticia para ti. Hay otro mundo, un mundo por descubrir, un mundo cuya única certeza es que todo cambia, siempre, y que a la vez que no te garantiza nada, te ofrece oportunidades que están al alcance de tu mano y que solo de ti depende que las tomes o no. En esa realidad todo está por hacerse y es lo que es. Ayer ya pasó y mañana es una promesa pero tienes lo único que existe y todo lo que necesitas: el hoy. a ti mismo y tu decisión. Además, claro, que todas esas experiencias que capitalizaste y que podrás volcar a este presente. Y están tus ganas, y tu fuerza y tu voluntad, todos recursos que juegan a tu favor. Se te abre la posibilidad de un futuro promisorio (por eso es una promesa) pero es una posibilidad y lo mejor es que de ti depende que llegue a ser realidad.¿Qué estás necesitando para tomar la decisión? ¿Qué estás esperando?

«De lo único que eres esclavo es de tus propias limitaciones y de las opciones que no has elegido.»

¿Te gustaría poder elegir los días y horarios de trabajo, los tiempos de descanso y hasta el lugar físico donde trabajar? ¿Te gustaría pasar más tiempo con tu familia y poder compartir más cosas con ella?¿Y qué me dices de irte más días de vacaciones y elegir la época del año para hacerlo? ¿Y si le sumas la posibilidad de ganar más dinero, mucho más, o al menos de elegir cuánto ganar? Ojo, no te estoy ofreciendo el paraíso pero te estoy diciendo que hay una posibilidad real y concreta de elegir cómo vivir y que a partir de ahora seas Director, CEO, accionista, gerente y empleado de tu propio negocio. De que seas empresario. ¿Cuánto vale eso para ti?¿Cuánto estarías dispuesto a resignar y cuánto a ganar? ¿Cuál es el valor de tu libertad y cuál el precio de tu felicidad?

Las respuestas (de nuevo!) de ti dependen, solo de ti y de nadie más. Eres el propio administrador de tu vida. Puedes disfrutar de esta nueva posición si lo deseas con todas tus ganas, con todo tu esfuerzo y tu corazón. Lo que sí puedo asegurarte es que si te animas a dar ese paso, habrás ganado algo que no tiene precio: la libertad de elegir cómo quieres vivir a partir de hoy. Recuerda que de lo único que eres esclavo es de tus propias limitaciones y de las opciones que no has elegido.

Piénsalo pero no demasiado. El tiempo corre… Si no estás decidido aún, no te pre-ocupes. Nosotros, quienes hacemos COACHING GROUP ARGENTINA, ya estuvimos ahí, sabemos qué se siente y cómo podemos ayudarte a dar ese paso.

Adelante!

Cómo mejorar tu SSI en Linkedin para aumentar tus chances de empleo

¿Has oído hablar del Índice de Venta Social de Linkedin (SSI, por sus siglas en inglés)? Seguramente que sí. Si aún no sabes de qué se trata, te cuento que el Social Selling Index es un indicador del posicionamiento que ocupas dentro de tu red contactos y en relación con los otros profesionales de tu mismo sector o actividad respecto al nivel de reconocimiento o repercusión que tu perfil genera. Es un dato numérico, un índice dinámico, que se actualiza diariamente y que muestra a las claras cómo eres considerado, o sea, cómo estás ubicado en la mente de los demás a la hora de pensar en profesionales con perfiles similares al tuyo.

Este indicador se expresa dentro de una escala de 0 a 100 donde 100 es el máximo o mejor nivel de posicionamiento, es decir que eres un N°1 total y absoluto, al menos en la manera en que te vendes. Por ejemplo, si eres un profesional de la Comunicación y tienes un SSI de 75 significa que estás en una muy buena posición y dentro de un top of mind (ranking de recordación por mención espontánea) te encontrarías entre los primeros lugares, serías un referente, a la hora de pensar en quién mejor encarna las virtudes de un especialista en comunicación empresarial.

«La mayoría de los usuarios de Linkedin tienen índices de venta social de regulares para abajo, entre los 30 y los 50 puntos»

Lo cierto es que no muchos llegan a esos altos valores de consideraciónla mayoría de los usuarios de esta red tienen índices de venta social de regulares para abajo, es decir, valores que oscilan entre los 30 y los 50 puntos aproximadamente. Bastante lejos de una calificación atractiva para que se destaquen al momento de pensar en profesionales de excelencia dentro de su especialidad. Lo que no significa en absoluto que no lo sean, solo que no tienen buena visibilidad.

Ahora bien, entenderás que los reclutadores están todo el tiempo mirando perfiles y que aquellos potenciales candidatos con un alto SSI, Linkedin los muestra entre los primeros lugares de búsqueda por lo que sus posibilidades de ser tenidos en cuenta para una posición aumentan considerablemente.

«A aquellos perfiles con un alto SSI, Linkedin los muestra entre los primeros lugares de búsqueda»

Es importante saber que este índice es privado (tiene la opción de poder ser compartido) pero si eliges no mostrarlo nadie lo podrá ver aunque, en la práctica, la mayor red profesional del mundo hace que los perfiles bien posicionados se muestren antes y que su actividad en la red se visualice más ¿Misterios de los algoritmos Linkedianos? No tanto.

Si bien no podemos tener control absoluto sobre este dato, sí podemos hacer muchas cosas para mantenerlo con buenas calificaciones. En primer lugar, tienes que saber que el SSI se compone de cuatro variables porcentuales que son: 1) La manera que estableces tu marca personal (sería, cómo gestionas tu Branding); 2) Si encuentras a las personas adecuadas (en buen castellano: con quiénes te relacionas, cuál es el perfil de tus contactos); 3) Cómo interactúas con la información (¿generas contenidos? ¿compartes? ¿logras «engagement»?); 4) La creación de relaciones (¿cómo te vinculas con los demás? ¿son aceptadas tus invitaciones a conectar? ¿te comunicas con tu red?)

De acuerdo al modo en que gestionas cada una de estas variables, Linkedin te irá mostrando los valores de las mismas para que puedas ver cómo estás en cada una: Por ejemplo: ¿Haces publicidad orgánica sobre tus servicios? ¿Posteas contenidos de valor? ¿Participas en los grupos? ¿Cuando te gusta una información, la compartes o la recomiendas? Según tus respuestas sean afirmativas o negativas a éstas y otras muchas cuestiones, esos indicadores irán variando y del promedio de esos cuatro datos saldrá la gran nota final, el SSI, quedeberías tener aprobado (más de 70) si quieres gozar los beneficios de contar con una buena imagen, sobre todo si estás «en búsqueda laboral activa».

«El SSI mida la calidad y cantidad de tu nivel de actividad en la red. Lo peor que puedes hacer es mantenerte quieto y callado»

En síntesis, el SSI mide la calidad y la cantidad de tu nivel de actividad en proporciones que solo los cerebros de Linkedin conocen pero que en base a la práctica, probada en mi caso particular, he ido entendiendo y sacándole provecho. Hay una máxima que tienes que tener siempre presente: El silencio no siempre es salud y menos en las redes, así que lo peor que puedes hacer es mantenerte quieto y callado. Así solo lograrás pasar desapercibido por más títulos, expertise y cualificación profesional que tengas. Como suelo repetir, no basta con serlo: hay que parecerlo, contárselo a los demás y luego probarlo!Sobre todo en el mundo 2.0 donde LA COMUNICACIÓN no es lo más importante, ES TODO.

¿Dónde puedes ver tu SSI y realizar su seguimiento? Aquí te dejo el link.https://business.linkedin.com/sales-solutions/social-selling/the-social-selling-index-ssi y es gratis! Si clickeas en el botón «Get your score free» verás tu calificación, cómo está compuesta, su evolución en las últimas semanas y qué franja o percentil ocupas dentro del ranking de todos tus contactos y entre los profesionales de tu sector, considerando el total de la red. También te muestra el SSI promedio de estas mismas categorías para que puedas realizar una comparación objetiva.

En mi caso este es mi SSI (80) y a la derecha del mismo, puedo ver cómo está el nivel de cada una de las variables que lo componen.

«En el mundo 2.0 la comunicación no es lo más importante, es todo»

Ahora sí -y para finalizar- te dejo algunos consejos que si pones en práctica verás rápidamente cómo va subiendo este índice incrementando así tus posibilidades de ser contactado:

– Completa tu perfil al 100% (que no falte nada y jamás sin foto) Lo ideal sería llegar al Perfil Estelar.

– Pon un título significativo y acorde a lo que éres (fijate cómo se denominan otros profesionales como tú)

– Redacta un extracto simple, breve pero lo más descriptivo posible

– Si tienes publicaciones, menciónalas y pon los enlaces a las mismas así como a otros contenidos tuyos de valor profesional.

– Publica con frecuencia y regularmente. Cuando lo hagas, avísale a tus contactos y grupos que lo has hecho. Linkedin te permite esta funcionalidad.

-Te gusta redactar artículos? Pues hazlo! siempre que sean útiles, amenos, interesantes y relacionados con tu campo del saber (o sea, CONTENIDOS DE VALOR) No escribas sobre lo que no conoces.

– ¿No eres el Cervantes con la pluma? No te preocupes, yo tampoco soy Borges ni mucho menos pero me esfuerzo en escribir artículos propios y trato de cuidar mínimamente su forma y sintaxis.

– Si la inspiración no viene, no desesperes. Hay millones de buenos post de otros que podrás compartir, no dejando nunca de mencionar y etiquetar a su autor. El reconocimiento ajeno trae reconocimiento propio.

– Participa! Recomienda, haz comentarios, comparte, agradece, saluda, etiqueta (Para eso estás en una red)

– No mandes invitaciones a lo loco como si se fuera acabar el mundo hoy mismo: La falta de aceptación o los rechazos a conectar son penalizados por Linkedin.

– Selecciona a quién invitas. Por ejemplo, si eres abogado, es preferible que tengas 500 contactos del mundo de las leyes que un collage multidisciplinario con 4895 profesionales . Y si puedes envía con la invitación un pequeño saludo o motivo por el cual deseas conectar.

– Del mismo modo, si te llegan invitaciones de perfiles que nada tienen que ver con el tuyo no las aceptes! No estás obligado a hacerlo y ambos saldrán beneficiados.

– Uno más: pide recomendaciones! las buenas referencias de contactos calificados suman para tus chances de empleabilidad.

Espero que pronto puedas conseguir un trabajo, cambiar el que tienes o progresar en el actual. Linkedin es una fantástica herramienta para ello si la usas de manera inteligente y estratégica. Cuéntame cómo te fue con estos tips y si te gustó este artículo, te agradeceré que lo recomiendes o lo compartas, tal vez puedas ayudar a otros que estén en tu misma situación.

Para profundizar estos conceptos y saber cómo explotar mejor tu presencia y actividad en Linkedin, no dudes en visitar nuestra página www.coachingroup.com.ar y contactarme a través de cualquiera de estos canales:

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